Sensei Pops

Los jóvenes latinos materializan rápidamente sus ideas

Los jóvenes en américa latina aterrizan sus ideas con una rapidez
asombrosa. Es un proceso de innovación súper interesante y comprendo que esto
ocurre, gracias a la superestructura de apoyo que les permite llevar a cabo sus
proyectos, que en muchos casos suelen ser atrevidos, pero logran dar soluciones
a las necesidades de sus receptores. Es grandioso que estén buscando mejorar
las condiciones de vida y hacer que nuestro día a día sea más  fácil.

Cada una de esas ideas vienen desde espacios totalmente distintos, lo que plantea una necesaria diversidad, sin embargo, he descubierto que todos están tomando decisiones de negocios considerando lo siguiente aspectos:

La
solidaridad es clave para crear

No hay manera de crear algo que sea de beneficio para otros si el
innovador no tiene un sentido agudo de solidaridad. Estos latinos conocen las
realidades sociales, no son ajenos a ellas y se atreven, sin tanto tapujo, a
conversar acerca de ello con sus pares y sus clientes y desde esa perspectiva
buscan las soluciones óptimas, convirtiéndolas en modelos de negocios
innovadores con cualidades de escalabilidad.

Compartir
los errores con sus clientes y pares para buscar mejoras rápidas

Les encanta compartir sus errores y capitalizan amor y seguidores por
ese acto de honestidad. Mientras las grandes compañías ocultan sus metidas de
pata, estos jóvenes usan sus plataformas digitales y sus espacios para comentar
lo que no hicieron bien, es más, hasta comentan como se sintieron y la manera
como afectó al negocio y sus clientes, pero lo hacen para pedir ayuda de otras
personas buscando opciones de mejora. Esto es maravilloso. En principios, porque
es obvio que se equivocan, no importa el tamaño del proyecto y la experiencia
de sus líderes. Todos somos susceptibles de equivocarnos y de pedir ayuda, y lo
segundo es porque enmiendan sus errores más rápidamente y a un menor costo.

Respetan
y colaboran con sus competidores

Esto si es una total innovación, y es extraño que diga que respetar y
colaborar sea innovar, pero la realidad es que estos valores no son tan visibles
en ambientes tan competitivos donde conviven los empresarios, sin embargo, en
américa latina lo jóvenes emprendedores tienen como práctica habitual respetar
los espacios de su competencia, es más, lo comparten, crean espacios en
conjunto para verse con sus clientes. El acto colaborativo es maravilloso, nada
más en Venezuela existen centros de coworking donde compañías con productos
similares tienen sus oficinas en un mismo piso, además, crean eventos juntos y
se comparten las mejores prácticas.

En definitiva, parece que los valores fundamentales de la humanidad
están siendo el ADN del crecimiento de los negocios en nuestra región.